Anticipo de facturas.
En este caso hay que tener en cuenta que una factura no tiene fuerza ejecutiva como es el caso del efecto comercial. Además hay que valorar su unicidad, es decir, que el cliente no ha puesto en circulación copias de la factura. En este producto, el cedente deber ser una empresa con buen historial y calificación crediticia. La entidad financiera debe llevar a cabo un seguimiento de los vencimientos de las facturas y de los abonos domiciliados de sus importes.
Factoring.
Es una herramienta que puede ser muy útil para la pyme que no tiene departamento ni personal especializado en la gestión de cobro, ya que con este producto, se puede desentender de esta actividad. Si es utilizado como servicio de gestión de cobro de facturas, no hay riesgo. Cuando además de este servicio, la entidad de crédito anticipa su importe, el nivel de riesgo es mayor, ya que si el deudor no paga a vencimiento, es la entidad la que se encuentra con el impagado que, en función de la naturaleza del impago y el tipo de contrato de factoring, puede que acabe como fallido. Suele anticiparse un % inferior al 100% para mitigar discrepancias comerciales.
Hay tres modalidades:
Factoring con recurso: si el deudor no paga una factura, el cedente asume la insolvencia.
Factoring sin recurso: la clave está en el análisis del deudor puesto que la entidad asume la contingencia en caso que éste no pague la factura. En esta modalidad, la entidad de crédito no está obligada a aceptar todas las facturas que presente el cedente y el cedente puede cubrirse el riesgo de insolvencia. Para asegurar la unicidad y autenticidad de las facturas, las entidades de crédito no permiten que el cedente pueda presentar facturas con cargo a un mismo cliente a entidades diferentes firmando una cláusula de cesión genérica con notificación al deudor.
La entidad debe conseguir el mejor soporte documental posible. La comunicación de esta cesión es muy importante puesto que, en ocasiones, los contratos entre empresas incluyen la prohibición de la cesión de créditos comerciales, por lo que, en caso de existir esta prohibición, el deudor se lo advertiría inmediatamente a la entidad financiera.
El cedente, una vez cede sus facturas y recibe el anticipo, reduce en su contabilidad la partida de clientes e incrementa su tesorería mejorando sus ratios financieros.
El importe anticipado no es informado en Cirbe para la modalidad sin recurso.
Factoring internacional: referente en la gestión del riesgo de insolvencia a través de la utilización de factors chain international, por la que los corresponsales dan la cobertura de insolvencia del deudor y realizan la gestión del cobro a cambio de una sustancial comisión.
Confirming. Es un servicio administrativo de pagos, la rentabilidad del producto para la entidad se encuentra en el anticipo de los pagos a los proveedores, que asumen el coste de esta financiación, y las comisiones de gestión correspondientes.
El riesgo de este producto para la entidad es la eventual falta de fondos del cliente en el momento de la fecha de vencimiento de las facturas que ya han sido anticipadas a sus proveedores. Es preciso tomar las precauciones necesarias para reducir el riesgo operacional, evitando errores administrativos.
El confirming otorga al cliente una mayor fuerza negociadora con sus proveedores, ya que estos ven reducida su incertidumbre en cuanto al cobro.
Ser beneficiario de un confirming presenta ventajas evidentes:
- La posibilidad de anticipar el importe a un coste razonable, que puede resultar más barato que el descuento comercial.
- Mejora ratios de liquidez.
- Permite captar como cliente al proveedor del titular de la línea de confirming.
En este caso hay que tener en cuenta que una factura no tiene fuerza ejecutiva como es el caso del efecto comercial. Además hay que valorar su unicidad, es decir, que el cliente no ha puesto en circulación copias de la factura. En este producto, el cedente deber ser una empresa con buen historial y calificación crediticia. La entidad financiera debe llevar a cabo un seguimiento de los vencimientos de las facturas y de los abonos domiciliados de sus importes.
Factoring.
Es una herramienta que puede ser muy útil para la pyme que no tiene departamento ni personal especializado en la gestión de cobro, ya que con este producto, se puede desentender de esta actividad. Si es utilizado como servicio de gestión de cobro de facturas, no hay riesgo. Cuando además de este servicio, la entidad de crédito anticipa su importe, el nivel de riesgo es mayor, ya que si el deudor no paga a vencimiento, es la entidad la que se encuentra con el impagado que, en función de la naturaleza del impago y el tipo de contrato de factoring, puede que acabe como fallido. Suele anticiparse un % inferior al 100% para mitigar discrepancias comerciales.
Hay tres modalidades:
Factoring con recurso: si el deudor no paga una factura, el cedente asume la insolvencia.
Factoring sin recurso: la clave está en el análisis del deudor puesto que la entidad asume la contingencia en caso que éste no pague la factura. En esta modalidad, la entidad de crédito no está obligada a aceptar todas las facturas que presente el cedente y el cedente puede cubrirse el riesgo de insolvencia. Para asegurar la unicidad y autenticidad de las facturas, las entidades de crédito no permiten que el cedente pueda presentar facturas con cargo a un mismo cliente a entidades diferentes firmando una cláusula de cesión genérica con notificación al deudor.
La entidad debe conseguir el mejor soporte documental posible. La comunicación de esta cesión es muy importante puesto que, en ocasiones, los contratos entre empresas incluyen la prohibición de la cesión de créditos comerciales, por lo que, en caso de existir esta prohibición, el deudor se lo advertiría inmediatamente a la entidad financiera.
El cedente, una vez cede sus facturas y recibe el anticipo, reduce en su contabilidad la partida de clientes e incrementa su tesorería mejorando sus ratios financieros.
El importe anticipado no es informado en Cirbe para la modalidad sin recurso.
Factoring internacional: referente en la gestión del riesgo de insolvencia a través de la utilización de factors chain international, por la que los corresponsales dan la cobertura de insolvencia del deudor y realizan la gestión del cobro a cambio de una sustancial comisión.
Confirming. Es un servicio administrativo de pagos, la rentabilidad del producto para la entidad se encuentra en el anticipo de los pagos a los proveedores, que asumen el coste de esta financiación, y las comisiones de gestión correspondientes.
El riesgo de este producto para la entidad es la eventual falta de fondos del cliente en el momento de la fecha de vencimiento de las facturas que ya han sido anticipadas a sus proveedores. Es preciso tomar las precauciones necesarias para reducir el riesgo operacional, evitando errores administrativos.
El confirming otorga al cliente una mayor fuerza negociadora con sus proveedores, ya que estos ven reducida su incertidumbre en cuanto al cobro.
Ser beneficiario de un confirming presenta ventajas evidentes:
- La posibilidad de anticipar el importe a un coste razonable, que puede resultar más barato que el descuento comercial.
- Mejora ratios de liquidez.
- Permite captar como cliente al proveedor del titular de la línea de confirming.
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