En este post voy a intentar poner un ejemplo muy práctico para entender la relación entre ambas y la importancia que tienen a la hora de valorar una de las variables que miden la viabilidad de una empresa: su capacidad de generar caja. La otra es tener beneficios sostenibles.
Fuente: UPF
El ciclo de caja es el tiempo que transcurre entre que el dinero sale de la empresa para comprar las materias primas hasta que vuelve a la misma al haber cobrado de los clientes. La duración del ciclo de caja tiene una influencia directa sobre las necesidades del fondo de maniobra de la empresa y sus necesidades de financiación. Cuanto mayor sea el ciclo de caja, menor será la eficiencia de la empresa y menor será su rentabilidad.
Vamos a poner dos ejemplos:
Empresa industrial LA INEFICIENTE S.A.
Esta empresa mantiene en su almacén las materias primas unos 30 días, tarda en fabricar unos 10 días, el producto acabado está almacenado 20 días, pago a sus proveedores a 40 días y cobra de sus clientes en un plazo de 60 días.
Ciclo de caja = 30+10+20-40+60 = 80 días.
En esta empresa transcurren 80 días desde que realiza los primeros pagos hasta que cobra de sus clientes. Este empresa precisa de un fondo de maniobra positivo para poder soportar esta situación.
Empresa comercial LA SOLVENTE, S.A.
Se trata de una empresa que no fabrica por lo que no tiene materias primas. Los productos acabados que adquiere están sólo 15 días en su almacén gracias a su gran demanda y su eficiente fuerza comercial, paga a sus proveedores en 60 días gracias a su estrecha relación de confianza y cobra al contado porque tiene tiendas propias.
Ciclo de caja = 15-60 = -45 días.
Se financia de los proveedores, sin coste financiero por lo que puede tener un fondo de maniobra negativo sin que implique tener problemas de liquidez.
Fuente: UPF
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