Esta guía busca ser útil para aquellos profesionales que no tienen experiencia en el análisis de riesgo de crédito. Estoy pensando en comerciales financieros y pequeños empresarios que desean saber si su empresa es merecedora de crédito.
A modo esquemático los aspectos a tener en cuenta son los siguientes:
(A) SECTOR.
Antes de analizar una empresa hay que conocer el sector porque presenta características específicas. Las variables clave son diferentes en una empresa constructora, consultora, farmacéutica o automovilística , por poner algunos ejemplos. Un recurso fácil, clásico y eficaz es ir al esquema de fuerzas competitivas de M. Porter donde se analizan competidores, clientes, proveedores y amenaza de sustitutos. Si observamos que la empresa tiene una ventaja competitiva después de este análisis, habremos dado un paso hacia adelante en la concesión del crédito.
Hay determinados sectores que, bien por riesgo reputacional, bien por ser muy maduros lo que implica escasos márgenes, o bien por histórico de morosidad; no son receptores de crédito o lo reciben con cierto control.
(B) QUIÉN, QUÉ, CÓMO.
Lo bueno de los aspectos cualitativos es que no necesitan de conocimientos financieros sino de mucho sentido común. Si eres una persona con sentido común e inteligencia emocional, enhorabuena!!!, porque sentirás mayor seguridad a la hora de decir SI a una propuesta de crédito.
Quién es el fundador de la compañía, cuál es su equipo directivo, quien ejerce el control de la empresa, cuál es el nivel de experiencia y formación,...¿se trata de un influencer del sector?
Qué hace, valorando riesgos del sector, barreras de entrada, mercados geográficos, diversificación y calidad de sus clientes, ciclo de vida de la empresa, modelo de negocio,...
Cómo lo hace, se refiere a procesos y finanzas. Es un importante conocer si es una empresa comprometida con la calidad y si tiene un buen profesional a cargo de los aspectos financieros.
(C) CAPACIDAD DE DEVOLUCIÓN.
Es decir, valorar si la empresa genera caja suficiente para atender sus vencimientos de deuda. Pero cuál es la mejor variable para medir esto. Yo soy defensor del flujo de caja libre aunque hay partidarios del ebitda. Vamos a explicar ambas y, que cada uno decida.
El ebitda se calcula sumando el resultado de explotación a las amortizaciones y mide la capacidad de generar fondos sin tener en cuenta su política de financiación ni fiscalidad. Un ratio muy común es él deuda financiera neta (es decir, restando tesorería) dividido por el ebitda. Es una medida de trazo grueso de su capacidad de devolución.
El flujo de caja libre hila más fino porque consiste en restar al ebitda, los impuestos, sus inversiones/desinversiones en activos fijos y su inversión en fondo de maniobra o, lo que es lo mismo, el efecto que tienen los plazos de cobro a clientes, pago a proveedores y rotación de stocks sobre la caja. Este es el indicador más fiable para conocer la capacidad de la empresa para atender el servicio de la deuda.
A modo esquemático los aspectos a tener en cuenta son los siguientes:
(A) SECTOR.
Antes de analizar una empresa hay que conocer el sector porque presenta características específicas. Las variables clave son diferentes en una empresa constructora, consultora, farmacéutica o automovilística , por poner algunos ejemplos. Un recurso fácil, clásico y eficaz es ir al esquema de fuerzas competitivas de M. Porter donde se analizan competidores, clientes, proveedores y amenaza de sustitutos. Si observamos que la empresa tiene una ventaja competitiva después de este análisis, habremos dado un paso hacia adelante en la concesión del crédito.
Hay determinados sectores que, bien por riesgo reputacional, bien por ser muy maduros lo que implica escasos márgenes, o bien por histórico de morosidad; no son receptores de crédito o lo reciben con cierto control.
(B) QUIÉN, QUÉ, CÓMO.
Lo bueno de los aspectos cualitativos es que no necesitan de conocimientos financieros sino de mucho sentido común. Si eres una persona con sentido común e inteligencia emocional, enhorabuena!!!, porque sentirás mayor seguridad a la hora de decir SI a una propuesta de crédito.
Quién es el fundador de la compañía, cuál es su equipo directivo, quien ejerce el control de la empresa, cuál es el nivel de experiencia y formación,...¿se trata de un influencer del sector?
Qué hace, valorando riesgos del sector, barreras de entrada, mercados geográficos, diversificación y calidad de sus clientes, ciclo de vida de la empresa, modelo de negocio,...
Cómo lo hace, se refiere a procesos y finanzas. Es un importante conocer si es una empresa comprometida con la calidad y si tiene un buen profesional a cargo de los aspectos financieros.
(C) CAPACIDAD DE DEVOLUCIÓN.
Es decir, valorar si la empresa genera caja suficiente para atender sus vencimientos de deuda. Pero cuál es la mejor variable para medir esto. Yo soy defensor del flujo de caja libre aunque hay partidarios del ebitda. Vamos a explicar ambas y, que cada uno decida.
El ebitda se calcula sumando el resultado de explotación a las amortizaciones y mide la capacidad de generar fondos sin tener en cuenta su política de financiación ni fiscalidad. Un ratio muy común es él deuda financiera neta (es decir, restando tesorería) dividido por el ebitda. Es una medida de trazo grueso de su capacidad de devolución.
El flujo de caja libre hila más fino porque consiste en restar al ebitda, los impuestos, sus inversiones/desinversiones en activos fijos y su inversión en fondo de maniobra o, lo que es lo mismo, el efecto que tienen los plazos de cobro a clientes, pago a proveedores y rotación de stocks sobre la caja. Este es el indicador más fiable para conocer la capacidad de la empresa para atender el servicio de la deuda.
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