Es posible que piense que las calificaciones de las grandes agencias de rating como Standard&Poor's o Fitch sólo afectan a países y grandes corporaciones.
Si cree que esto no va con su empresa, se equivoca. Las entidades financieras dan una valoración interna a todas las pymes en base a aspectos económico-financieros y cualitativos. Se trata de un número y/o letra que, sin duda, condicionará la concesión de un crédito a su empresa, así como el diferencial a aplicar.
Es necesario que la información de su empresa este lo más actualizada posible para que su rating recoja de manera fidedigna la realidad de su negocio. Por este motivo, el Director Financiero de la compañía debe facilitar a sus entidades bancarias de referencia no sólo sus Estados Financieros, sino la situación de su cartera de clientes y proyectos, el detalle de sus posiciones de activo con su pool bancario y, sin duda, dar a conocer su estructura accionarial y la experiencia y capacidad de liderazgo de sus principales directivos.
Los modelos de rating aplicados por las entidades financieras tienen sus limitaciones y errores pero, al tratarse de sistemas expertos, se van perfeccionando con los años. La banca tiene mucho interés en que muestren la realidad de la empresa a financiar porque está en juego la posible morosidad y el mayor o menor consumo de capital.
Una última observación de interés, por muy bien que haga sus deberes, su sector de actividad marcado por su CNAE, condiciona su calificación de rating porque hay industrias que, históricamente, han presentado mayores niveles de impagados. Por ejemplo, si su empresa es una constructora o promotora inmobiliaria, nunca podrá alcanzar un rating de empresas de servicios o consultoría con niveles de recursos permanentes, fondo de maniobra, ebitda o endeudamiento similares.
Su sector condiciona su financiación, pero existen herramientas que mitigan este hecho.
Hasta la próxima publicación.
Si cree que esto no va con su empresa, se equivoca. Las entidades financieras dan una valoración interna a todas las pymes en base a aspectos económico-financieros y cualitativos. Se trata de un número y/o letra que, sin duda, condicionará la concesión de un crédito a su empresa, así como el diferencial a aplicar.
Es necesario que la información de su empresa este lo más actualizada posible para que su rating recoja de manera fidedigna la realidad de su negocio. Por este motivo, el Director Financiero de la compañía debe facilitar a sus entidades bancarias de referencia no sólo sus Estados Financieros, sino la situación de su cartera de clientes y proyectos, el detalle de sus posiciones de activo con su pool bancario y, sin duda, dar a conocer su estructura accionarial y la experiencia y capacidad de liderazgo de sus principales directivos.
Los modelos de rating aplicados por las entidades financieras tienen sus limitaciones y errores pero, al tratarse de sistemas expertos, se van perfeccionando con los años. La banca tiene mucho interés en que muestren la realidad de la empresa a financiar porque está en juego la posible morosidad y el mayor o menor consumo de capital.
Una última observación de interés, por muy bien que haga sus deberes, su sector de actividad marcado por su CNAE, condiciona su calificación de rating porque hay industrias que, históricamente, han presentado mayores niveles de impagados. Por ejemplo, si su empresa es una constructora o promotora inmobiliaria, nunca podrá alcanzar un rating de empresas de servicios o consultoría con niveles de recursos permanentes, fondo de maniobra, ebitda o endeudamiento similares.
Su sector condiciona su financiación, pero existen herramientas que mitigan este hecho.
Hasta la próxima publicación.
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